martes, 25 de marzo de 2008

Te has ido sin decir adios!


Mi amigo Miguel Moya, es un mal educado. Hay mucha gente, que no te va ha perdonar, el haberte ido sin despedirte, como por ejemplo tu madre Maria, tu padre Miguel , tus hermanos Javi y Rocio, el sin fin de amigos que tenías, y por supuesto yo.
Por primera vez en mi vida, esa fria cifra de fallecidos en carretera, tiene un nombre propio, mi amigo Miguel Moya, y como él, sesenta Miguel Moya más, con sus respectivos padres, hermanos, novias/os, maridos, esposas, hijos presentes e hijos futuros, que no llegaremos a conocer.
Miguel, para el que ha perdido la oportunidad de conocerlo, no era un hombre muy alto, pero tenia una envergadura personal, inmensa. Adoraba a su familia, de la cual siempre estaba muy orgulloso.
Me entristece mucho, que aquel mal de amores tuyo, te hiciera desaparecer y te eclipsara durante tanto tiempo y que cuando por fin resurge Miki, porque no era Miguel, sino Miki, ese feo jueves santo se nos va.