domingo, 10 de febrero de 2008


El tri. está claro, que además de ser un deporte, es una pasión, y lo más grave de todo, es que se convierte en obsesión. Y desde aquí, hago una reflexión al mismo tiempo que una autocrítica personal, y es que dedicamos, o por lo menos yo lo hago, menos horas a lo que realmente importa, que es la familia.
Me declaro culpable, aunque, esta reflexión, lo hago en el blog, porque se que mi Sta., si, Sta. esposa, no lo va ha leer, y pudiera utilizarlo como arma arrojadiza contra mi, porque una cosa es que reconozca todo lo que he dicho anteriormente, que lo negaré si hace falta, y otra muy distinta es ponerle remedio, que por la ya reconocida obsesión, no me da la gana ponerle remedio, ya que me encanta el TRIATLON.
Quien de vosotros se adhiere a mi reflexión, y quién es lo suficientemente inteligente, como para no hacer todo lo que he dicho....¡Coño...Joder..! me acaba de pillar M. Carmen por detrás, y lo ha leido todo, todo , todo... Asta luego tritontos.

No hay comentarios: