martes, 25 de marzo de 2008

Te has ido sin decir adios!


Mi amigo Miguel Moya, es un mal educado. Hay mucha gente, que no te va ha perdonar, el haberte ido sin despedirte, como por ejemplo tu madre Maria, tu padre Miguel , tus hermanos Javi y Rocio, el sin fin de amigos que tenías, y por supuesto yo.
Por primera vez en mi vida, esa fria cifra de fallecidos en carretera, tiene un nombre propio, mi amigo Miguel Moya, y como él, sesenta Miguel Moya más, con sus respectivos padres, hermanos, novias/os, maridos, esposas, hijos presentes e hijos futuros, que no llegaremos a conocer.
Miguel, para el que ha perdido la oportunidad de conocerlo, no era un hombre muy alto, pero tenia una envergadura personal, inmensa. Adoraba a su familia, de la cual siempre estaba muy orgulloso.
Me entristece mucho, que aquel mal de amores tuyo, te hiciera desaparecer y te eclipsara durante tanto tiempo y que cuando por fin resurge Miki, porque no era Miguel, sino Miki, ese feo jueves santo se nos va.

domingo, 10 de febrero de 2008


El tri. está claro, que además de ser un deporte, es una pasión, y lo más grave de todo, es que se convierte en obsesión. Y desde aquí, hago una reflexión al mismo tiempo que una autocrítica personal, y es que dedicamos, o por lo menos yo lo hago, menos horas a lo que realmente importa, que es la familia.
Me declaro culpable, aunque, esta reflexión, lo hago en el blog, porque se que mi Sta., si, Sta. esposa, no lo va ha leer, y pudiera utilizarlo como arma arrojadiza contra mi, porque una cosa es que reconozca todo lo que he dicho anteriormente, que lo negaré si hace falta, y otra muy distinta es ponerle remedio, que por la ya reconocida obsesión, no me da la gana ponerle remedio, ya que me encanta el TRIATLON.
Quien de vosotros se adhiere a mi reflexión, y quién es lo suficientemente inteligente, como para no hacer todo lo que he dicho....¡Coño...Joder..! me acaba de pillar M. Carmen por detrás, y lo ha leido todo, todo , todo... Asta luego tritontos.